lunes, 25 de agosto de 2014

Bienestar animal en bovinos lecheros

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Resumen
El bienestar de los animales de granja ha sido tema importante de investigación en los últimos años. El propósito principal de estas investigaciones es desarrollar métodos apropiados de evaluación, que permitan a los productores tomar medidas para el mejoramiento del bienestar, con el fin de aumentar la productividad de los animales. En esta revisión, se muestran las diferentes aproximaciones que existen para evaluar el bienestar de los animales: el funcionamiento biológico (salud, producción), la naturalidad de su vida (comportamiento normal, ambiente naturales) y el estado afectivo (dolor, sufrimiento). De esta forma, mientras más de las necesidades se cubran, mayor será el estatus de bienestar. Se mencionan también los esquemas de aseguramiento de calidad en las granjas, los cuales hacen distintos énfasis dependiendo de quienes los han desarrollado: industria, ganaderos o investigadores. Estos esquemas deben incluir estándares previamente acordados y estos estándares en bienestar animal deben ser evaluados a través de los recursos entregados, el manejo zootécnico de los animales, los registros de las actividades con los animales y el estado de bienestar desde la perspectiva del animal. Finalmente en base a las 5 libertades o necesidades definidas por la OIE, se presentan algunos ejemplos de cómo se altera el bienestar de las vacas lecheras cuando estas libertades no se cumplen en los sistemas productivos.

Palabras clave: aseguramiento de calidad, libertades, naturalidad, vacas lecheras.
Fraser (2004) señala que tres eventos han contribuido al establecimiento de estándares y el estudio científico del bienestar animal. Uno es la revolución en la agricultura de post guerra en los años 50', en los países industrializados, que llevó a la implementación de los sistemas intensivos. Un segundo hecho es el avance en las actitudes humanitarias hacia los animales, también en los años 50', sobre todo en los países europeos y de habla inglesa. Esta actitud viene de los años 1700, en que el trato humanitario de los animales es percibido como un asunto de preocupación moral. Finalmente, un tercer elemento es el escepticismo mostrado por los consumidores hacia la tecnología, industrialización y poderes corporativos, especialmente cuando estos se inmiscuyen en su vida diaria y los procesos de la naturaleza.
El bienestar animal, su concepto y evaluación han sido temas de investigación en los últimos años, con el objeto de desarrollar métodos para evaluarlo a nivel de granja, que permitan a los propietarios tomar medidas que lo mejoren, aumentando en forma indirecta la productividad de los animales (Arraño et al., 2007).
Mellor y Bayvel (2004) señalan que en los últimos 15-20 años el foco ha cambiado desde una ciencia animal basada en el incremento de la productividad a un foco en una productividad basada en el respeto al bienestar animal. Estos adelantos en el ámbito de la producción, salud y bienestar animal han estado asociados a cambios de la percepción de los animales por las personas, sobre todo en relación a sus necesidades, como ellos, los animales, son afectados positiva o negativamente por lo que se les hace y como deben ser tratados. De esta forma el éxito de la empresa lechera dependerá de la satisfacción de las necesidades básicas de los animales (Albright y Arave, 1997).
El término de “necesidad” es usado para referirse a una deficiencia en un animal, la cual puede ser remediada por la obtención del recurso en particular o respondiendo a un estímulo corporal o ambiental (Fraser y Broom, 1997). Los individuos pueden tener una variedad de necesidades, algunas de mayor urgencia y cada una es consecuencia de la biología del animal; en general se distinguen necesidades fisiológicas y de comportamiento (Fraser y Broom, 1997).
De esta forma tenemos distintas definiciones de bienestar animal, la más aceptada es la de Broom (2001) que señala que es “el estado de un individuo en sus intentos de mantenerse en equilibrio con su ambiente” o la de (Whay et al., 2003) “cualquier punto de la calidad de vida que pueda tener influencia en el estado físico o mental de un animal”. En ambos casos el bienestar no se refiere sólo al estado físico, sino que incluye el estado mental del animal. Al respecto, Von Keyserlingk et al. (2009) señalan que al evaluar el bienestar animal debemos considerar tres factores importantes, el funcionamiento biológico (salud), la naturalidad de su vida y su estado afectivo (estado mental), estos estados al sobreponerse constituyen el estado ideal de bienestar, ya que el logro de uno sólo no garantiza que se haya logrado un estado de bienestar.
El bienestar de un animal de granja depende de su habilidad para mantenerse sano y libre de sufrimiento. La responsabilidad del ganadero es asegurar a sus animales un adecuado bienestar proveyéndoles de unas prácticas zootécnicas adecuadas; la del consumidor es asignar un mayor valor intrínseco a los animales de granja aceptando que al hacerlo los productos que consumen tendrán a su vez un mayor valor comercial (Webster 2001). En este sentido se han desarrollado esquemas de aseguramiento de calidad con el objetivo de proveer al consumidor de la tranquilidad de que en la producción del alimento que éste consume se han respetado aquellas áreas que le preocupan, tales como seguridad alimentaria, manejo del ambiente y bienestar animal (Wood et al., 1998).

De acuerdo con Main et al. (2001) los estándares en bienestar animal que se incluyen es estos esquemas se pueden evaluar de acuerdo a los siguientes criterios. Recursos: la provisión de facilidades necesarias para asegurar adecuada alimentación, alojamiento y sujeción de los animales. Manejo: utilización de procedimientos zootécnicos correctos y competentes. Registros: evidencia escrita del uso de medicamentos, incidencia de enfermedades y lesiones. Estado de bienestar: evidencia de la condición física y mental de los animales tal como ellos la perciben. Los autores señalan que es importante reconocer que el fin de los sistemas de aseguramiento es asegurar que se cumpla con los estándares, por lo que es más fácil determinar la provisión de recursos que el resultado de esto, que es la evaluación del bienestar el cual es más subjetivo; sin embargo estado de bienestar es finalmente lo que interesa tanto al consumidor, como a los mismos animales.

El bienestar animal puede ser evaluado observando si los animales reciben una provisión de una dieta, manejo y alojamiento adecuados y a través de indicadores basados en el animal, tales como ausencia o presencia de enfermedad y su comportamiento (Johnsen et al., 1991). Así, para evaluar el bienestar se puede utilizar la observación directa o los registros de la granja sobre cualquier aspecto del factor bienestar como la severidad, duración o incidencia (Whay et al., 2003).

Sin embargo, el estudio del bienestar animal continúa siendo un tema complicado de abordar, principalmente debido a dos problemas que se relacionan a: i) como medir el bienestar animal y ii) como cuantificar las mediciones (Mench, 2000). Según Broom y Jhonson (1993), debe hacerse una diferenciación entre los cambios conductuales y los de tipo fisiológico, teniéndose en cuenta que el bienestar animal es una característica propia de cada individuo y es dependiente del tipo de observaciones y mediciones que se efectúen. Mench (2000) indica que el más importante y utilizado indicador del bienestar animal es la presencia o ausencia de algún grado de estrés, el cual según Grandin (1997), incluye a su vez cambios conductuales y fisiológicos.

Von Keyserlingk et al. (2009) en una revisión acerca del bienestar en vacas de lechería enfatizan la evaluación del bienestar basados en aspectos relacionados con enfermedades y prácticas de manejo que afectan la función biológica, el estado afectivo y la naturalidad de las vacas. Ellos indican que el bienestar puede ser evaluado basados en las 5 libertades o necesidades definidas por la Organización Mundial para la Salud Animal en el 2008, que indican que los animales deben estar saludables, confortables, bien nutridos seguros, libres de expresar su comportamiento natural y no sufrir de dolor, miedo o distrés.

Basándonos en esas cinco libertades daremos al- gunos ejemplos de cómo éstas se pueden ver afecta- das en los establecimientos lecheros provocando un estado de falta de bienestar para las vacas.


Libres de sed, hambre y malnutrición

En relación a este punto Gregory (2004) señala que los rumiantes por su producción de saliva generalmente no manifiestan los mismos signos de la sed que los monogástricos, lo cual no es un indicador de que no sufran de ésta. En un reciente trabajo realizado por Córdoba (2010) en 50 granjas lecheras del Sur de Chile se encontró que la disposición de los bebederos, su tamaño y la calidad del agua en cuanto a limpieza dejaba mucho que desear. Considerando que las vacas lecheras modernas producen en general más de 6000 litros por lactancia, el aporte de agua en cuanto a cantidad y calidad es un aspecto muy importante no sólo del punto de vista del bienestar de ellas, sino del punto de vista productivo. Por otra parte, una condición que puede producir deshidratación en terneros de lechería está relacionada con las diarreas neonatales, sobre todo, cuando se reduce el aporte de la dieta líquida, como parte del tratamiento.

El estado nutricional de la vaca lechera es fácil de determinar mediante la estimación de la condición corporal de la vaca (Edmonson et al., 1989). En la escala de 1 a 5 la vaca al parto no debería estar bajo una CC de 3 - 3,5; su disminución en los primeros 70 días de lactancia debido al balance energético negativo no debería ser mayor a 0.5, iniciando la recuperación de las reservas energéticas a los 80 - 90 días postparto (Contreras 1998; Veerkamp, 1998). Gregory (2004) señala que en NZ alrededor del 34% de las vacas lecheras que se envían a los mataderos están en una condición de emaciación, con menos de 5% de grasa corporal.



Libres del no confort

En los sistemas lecheros existen numerosas causas de no confort. Fallas de la infraestructura, aumento de las densidades de animales, malos caminos, falta de sombra en los potreros, exceso de moscas, exceso de gritos y ruidos. Fallas en los equipos de ordeña lo cual puede causar sobre- ordeño y daño en los pezones.

La limpieza del animal es un aspecto que debe ser considerado. Las vacas habitualmente son animales que mantienen su pelaje limpio, con excepción de los cascos que pueden ensuciarse al transitar por terrenos con barro. Un pelaje sucio indica que el animal es mantenido en condiciones precarias de higiene o la presencia de diarrea (Hughes, 2001). De acuerdo con Hughes (2001) y Whay et al. (2003) las personas desarrollan cierta tolerancia a la situación. Esto puede llevar a una exposición a patógenos ambientales, como E.coli y Streptoccoccus uberis que pueden provocar mastitis ambientales (Bradley y Green, 2000). La amputación del rabo en las vacas con el objeto de mejorar la higiene de la ubre es una mutilación que ya no es aceptada, por no tener una base científica que la sustente, además produce alteraciones en el comportamiento natural de la vaca al eliminar un apéndice que le permite espantar a los insectos.

En vacas a pastoreo el acceso a la sombra es importante, sobretodo en regiones tropicales y subtropicales, aunque también en países de climas más templados, como Chile o Nueva Zelanda, existen épocas del año (verano) en que las temperaturas pueden superar los 30 grados y las vacas necesitan acceso a lugares con sombra. Schutz et al. (2008) demostraron en un estudio de preferencia que vacas mantenidas por períodos largos de pie (12h), cuando se les ofreció la oportunidad de echarse o quedarse de pie a la sombra, prefirieron esto último, cuando las temperaturas eran superiores a 25 grados. Este estudio coincide con los hallazgos de Tucker et al. (2008) quienes encontraron que las vacas utilizan la sombra durante los momentos de mayor radiación durante el día y que prefieren permanecer de pie bajo ella. Los bovinos resisten mejor el frío que el calor, por lo que es necesario ofrecerles sombra y agua ad libitum, limpia y fresca. Cook et al. (2007) señalan que entre los signos de estrés calórico se puede observar, lengua afuera, aumento de la frecuencia respiratoria lo cual puede producir alcalosis metabólica, aumento del tiempo que permanecen de pie lo que aumenta la predisposición a cojeras, disminución del consumo y disminución del flujo sanguíneo a la glándula mamaria lo que va a resultar en una reducción de la producción de leche. Por otra parte la exposición directa a los rayos solares pueden producir aumento de la frecuencia de presentación de fotosensibilización con daño de la piel, dolor e incomodad para el animal.



Libres de dolor, heridas y enfermedades

La mantención de la salud del rebaño lechero es una de las actividades donde se han concentrado los mayores esfuerzos por parte de la profesión médico veterinaria. Esto ha través de programas de prevención de enfermedades mediante la vacunación del rebaño o medidas de control y erradicación de enfermedades. Sin embargo, aún existen diversas afecciones que afectan a la vaca lechera y que causan dolor y disconfort. Entre las más frecuentes se cuentan las cojeras y las mastitis.

Las afecciones podales determinan un fuerte estado de distrés, ya que el dolor esta siempre presente, el cual es el principal problema desde el punto de vista del bienestar del animal (Galindo y Broom, 2002; Green et al., 2010). Whay et al. (1997) y Whay et al. (1998) encontraron que las cojeras causadas por úlceras plantares y enfermedad de la línea blanca producen un estado de hiperalgesia, en el cual el umbral de dolor en vacas cojas disminuye con respecto a las vacas sanas, éste estado puede mantenerse hasta por 28 días post tratamiento. Estudios llevados a cabo por nuestro grupo de trabajo en la Universidad Austral de Chile, utilizando una metodología similar a la de Whay et al. (1997), encontraron diferencias significativas entre vacas sanas y aquellas que tienen grados clínicos de cojeras en relación al umbral de dolor (Tejeda, 2006).

Existen, además, algunos procedimientos que se utilizan de rutina en las granjas que producen dolor y que deberían ser realizados bajo anestesia local. Entre ellos destacan el descorne de los terneros y vacas, castraciones, remoción quirúrgica de los pezones supernumerarios, amputación del rabo en las vacas lecheras. Esta última práctica debería ser eliminada, ya que se probado que no produce ningún beneficio en cuanto a la limpieza de la ubre, recuento de células somáticas e infecciones intramamarias (Schreiner y Ruegg, 2002) y puede ser reemplazada por el recorte de los pelos de la punta del rabo. Por otra parte se ha demostrado que muchas vacas que han sido amputadas desarrollan neuromas, lo que produce un aumento de la sensibilidad de la zona amputada al calor y el frío, similar a la que sucede en los seres humanos a los cuales se les ha amputado un miembro (Eicher et al., 2006).

El descorne debería ser realizado antes del mes de edad utilizando pastas cáusticas, Von Keyserlingk et al. (2009) señala que la administración de xilacina previo al descorne con pasta elimina la necesidad de restricción de movimientos al aplicar la pasta y los terneros demuestran poco reacción al cáustico durante varias horas posterior a su aplicación. Cuando se realiza el descorne posterior a los dos meses de edad, se debería utilizar anestésicos y analgésicos de larga duración (Vasseur et al., 2010).

Lesiones en la grupa flancos y tarsos pueden ser demostraciones de problemas relacionados con fallas en la infraestructura, inyección de medicamentos o maltrato por parte del personal. Existen además lesiones causadas por ectoparásitos, tales como sarna, piojos etc. que pueden producir lesiones en la piel.

Libres de expresar su comportamiento natural

Los bovinos son animales que actúan en grupos y se forman lazos sociales entre individuos del mismo grupo, por tal razón el separar los terneros tempranamente de sus madres o mantenerlos en confinamiento individual produce un grado de estrés. Se ha demostrado que la crianza de los terneros en grupos los prepara mejor para enfrentar los desafíos de la vida en común cuando crezcan, por otra parte el alimentar a los terneros utilizando dispensadores automáticos que simulan los pezones de la vaca y aumentando la cantidad de consumo de litros durante las primeras semanas, permiten disminuir el estrés, aumentar la tasa de crecimiento, disminuir la succión cruzada de ombligo, orejas y morro y las vocalizaciones (de Pasille y Rushen, 2006). En este sentido la mantención de los terneros amarrados en forma individual, después de los dos meses de edad está prohibida en los países europeos.

En el caso de los animales adultos existen manejos que pueden interferir con las manifestaciones del comportamiento habitual de los animales. Por ejemplo, en vacas en sistemas confinados los pisos resbalosos pueden alterar las manifestaciones de estro de las mismas. Las vacas en sistemas de confinamiento tienden a estar más tiempo en decúbito, ya que no deben caminar para obtener su alimento; sin embargo, si los cubículos no son los adecuados estos pueden producir alteraciones del comportamiento de la vaca y podemos encontrar animales acostados en los pasillos o realizando perching. Vacas que están en confinamiento y amarradas, pueden ver disminuidas sus posibilidades de interactuar con las otras vacas.

En aquellos casos en que se estabulan animalesde distintas edades en espacios reducidos esprobable que las vacas más jóvenes sean agredidaspor las más dominantes y vean restringido su accesoa la alimentación, el agua o los dormideros.


Libres de miedo y distrés

De acuerdo con Broom (1991) el miedo puede ser producido por el riesgo de un ataque de un predador o por el riesgo de daños producidos por otro animal de la misma especie. El miedo puede ser consecuencia de manejos desconocidos para el animal, como el transporte, manipulaciones en la granja y su respuesta puede traducirse en inmovilizaciones, vocalizaciones, intentos de escape o ataque, aumento de la frecuencia cardiaca.

Las vacas tienen una zona de fuga (flight zone), espacio que ellas consideran como propio por lo que cuando un extraño u otro animal entran en ella hace que ésta se aleje. La vaca lechera, por su función, está en directo contacto con el ser humano desde su nacimiento hasta que comienza su época productiva por lo que su zona de fuga es muy pequeña. De acuerdo con Grandin (2000) esta zona está determinada por la docilidad y rusticidad del animal y es afectada por experiencias estresantes previas. Las vacas que son manejadas en forma tranquila permiten que una persona se acerque y en muchos casos puedan tocarlas. Vacas en sistemas de estabulación tienen zonas de fuga menores que aquellas que están manejadas a campo. Se considera que zonas de fugas menores a 1 metro reflejan ausencia de temor frente a la presencia de los seres humanos y zonas de fugas superiores 2 m indicarían lo contrario.

Rushen et al. (1999) describieron que las vacas tienen la habilidad de reconocer al operario que las maltrata y esto disminuye su producción de leche. Esto ha sido corroborado por trabajos realizados por Hemsworth et al. (2002) que demostraron como la producción de leche, proteínas y grasa de las vacas se incrementó posterior a un estudio de intervención donde se mejoraron las actitudes y el trato del personal hacia los animales.

Moberg (2000) define el estrés como la respuesta biológica que se presenta cuando un individuo percibe alguna amenaza a su homeostasis. Según Selye (1973) citado por Caballero y Sumano (1993), los agentes inductores de estrés son detonadores de respuestas orgánicas capaces de desequilibrar los mecanismos reguladores de la homeostasis. En respuesta a los agentes desencadenantes de estrés aparece el Síndrome General de Adaptación (SGA) con sus tres fases i) respuesta inmediata, mediada por el sistema simpático, ii) resistencia, frente a estímulos crónicos, con participación del eje hipotálamo hipófisis y corteza adrenal y iii) reacción de agotamiento cuando el estímulo crónico sobrepasa los niveles de resistencia y puede terminar con la muerte del individuo. Sin embargo, Bohus (1987) indica que las tres fases que se presentan en el SGA de Selye no representan fielmente la realidad en los animales, ya que, estos presentan reacciones diferentes a los humanos en cuanto a la percepción de ambiente, estrés y adaptación.

Cuando la respuesta del animal al o los factores estresantes pone en riesgo su bienestar, éste pasa a una etapa de distrés (Moberg, 2000). De acuerdo con Mellor et al. (2000) un animal entra en un estado de distrés cuando es expuesto a experiencias dañinas que producen respuestas fisiológicas, independientemente de si el estímulo es emocional (miedo); físico (ejercicio intenso) o ambos (dolor). Los estados de distrés, son estados que siempre se consideran patológicos, a diferencia del stress que a pesar de producir cambios fisiológicos, estos pueden ser positivos desde el punto de vista de actuar como una reacción de defensa del animal frente a un estímulo que el considera nocivo.

Los estados de estrés o diestrés pueden ser medidos a través de variables sanguíneas sean estas hormonas o metabolitos. La ventaja de estas mediciones es que producen resultados cuantificables y posibles de comparar. El estrés induce varias respuestas hormonales adaptativas, entre las más destacadas están la secreción de catecolaminas en la médula adrenal, corticoesteroides en la corteza adrenal y ACTH en la hipófisis anterior. Existe un gran número de interacciones en la liberación de estas hormonas. Así, los glucocorticoides regulan la biosíntesis de catecolaminas en la médula adrenal y las catecolaminas estimulan la liberación de ACTH en la hipófisis anterior. Además, existen otras hormonas como el factor liberador de la corticotrofina, el péptido vasoactivo intestinal y la vasopresina arginina estimulan la liberación de ACTH, mientras que la somatostatina la inhibe. En conjunto, estos agentes determinan una compleja respuesta fisiológica a los distintos factores inductores de estrés (Axelrod y Reisine, 1984).

Entre los indicadores sanguíneos de estrés más comúnmente utilizados tenemos las concentraciones de adrenalina, noradrenalina, Factor Liberador de Corticotropina, cortisol, prolactina, metabolitos como glucosa, ácidos grasos libres, b-hidroxibutirato, CK, leucocitos, y variables fisiológicas como temperatura corporal, frecuencia cardiaca, respiratoria, hematocrito y relación neutrofilos/linfocitos. Estas variables han sido utilizadas frecuentemente para medir estrés por transporte o por manejo en la especie bovina y ovina (Crookshank et al., 1979; Mitchell et al., 1988, Warris et al., 1995, Tadich et al., 2000). Recientemente se ha comenzado a utilizar la medición de haptoglobina, una proteína de fase aguda, unida al grupo hemo, como un indicador de la presencia de enfermedades en el ganado bovino y estrés en cerdos. Estudios efectuados por Horadagoda et al. (1999); Humblet et al (2002) demuestran que en bovinos enfermos la haptoglobina es un indicador más preciso y precoz que las células de la línea blanca; por otra parte Saco et al. (2002), en estudios realizados en cerdos encontraron que esta proteína es un mejor indicador de estrés que en el cortisol, no presentando variaciones circadianas. Nuestros estudios al respecto han encontrado resultados que indican que la haptoglobina aumenta significativamente a medida que aumenta el grado de cojera en vacas lecheras (Tejeda 2006). Estos resultados alienta el uso de esta proteína como un adecuado indicador de la inflamación producida por las cojeras.

A pesar que las medidas de protección aplicadas para mejorar el bienestar de los animales de granja son muchas veces consideradas como opuestas a una producción de bajo costo. Esto no siempre es así existen muchas medidas en que el BA se puede lograr a costos más bajos (Wyss et al., 2004) o como consecuencia de su mejoría se aumenta la producción.

Por lo expuesto anteriormente se recomienda capacitar a los médicos veterinarios para que puedan aplicar protocolos simples de evaluación del bienestar de las vacas lecheras y proponer medidas prácticas para mejorar las deficiencias encontradas. Entre ellas la educación y capacitación del personal de las granjas que trabaja diariamente con los animales, la infraestructura, y las medidas de manejo aplicadas a los animales.



Agradecimientos

El autor expresa sus agradecimientos por la financiación de este manuscrito mediante el Proyecto FONDECYT 1090373.

Referencias

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48. Whay HR, Waterman-Pearson AE, Webster AFJ, O'Brien JK. The influence of lesion type on the duration of hyperalgesia associated with hindlimb lameness in dairy cattle. The Vet J 1998; 156:23-29.

49. Whay HR, Main DCJ, Green L, Webster AFJ. Animal based measures for the assessment of welfare state of Dairy cattle, pigs, Laing hens: consensus of expert opinion. Anim Welf 2003; 12:205-217.

50. Wood JD, Holder JS, Main DCJ. Quality assurance schemes. Meat Science 1998; 49:(Suppl.) S191-S203.

51. Wyss H, B Wechsler, J Merminod, J Jemmi. Animal Welfare: between profit and protection. In: Global Conference on Animal Welfare: an OIE initiative. Paris, 23-25 February, France; 2004. pp. 217-218.

Publicado Originalmente en Revista Colombiana de Ciencias Pecuarias, Vol 24, No 3

jueves, 20 de febrero de 2014

Lombricomposta con subproductos de la industria cafetalera

PREPARACIÓN DE LOMBRICOMPOSTA DE PULPA Y MUCÍLAGO DEL CAFÉ


AUTOR: Miguel F. Monroig Inglés


Introducción
Cada día aumenta la necesidad de convertir subproductos contaminantes de procesos primarios en materiales beneficiosos y utilizables para otros propósitos. Esto cobra especial interés debido a la importancia de proteger y conservar el ambiente en que vivimos.
El procesamiento o beneficiado del café genera subproductos sólidos y líquidos que mal dispuestos pueden causar contaminación en los suelos, el agua y el aire. Los volúmenes de sólidos (pulpa y cáscara) son considerables ya que representan del 40 al 50% del peso del fruto del café. Disponer adecuadamente de éstos en los sistemas diseñados y cumplir con las leyes ambientales del estado es difícil y costoso por las características prevalecientes en la zona cafetalera.
En los últimos años se ha incrementado el uso de la lombricultura; que consiste en el cultivo intensivo de la lombriz roja (Eisenia foetida) en los residuos orgánicos del café. Esta puede actuar sobre la pulpa y el mucílago del fruto logrando con este sistema manejar adecuadamente los residuos del proceso.
 Países como Colombia han venido desarrollando investigaciones dirigidas a evitar y controlar la contaminación causada por estos subproductos.
 La información aquí contenida está tomada de los estudios realizados para el establecimiento y manejo de lombricultivos.
Infraestructura
Para realizar el proceso de lombricultivo se requiere la construcción de unas cajas, camas o lechos de madera, bambú o bloques de cemento. Estas deben hacerse de 1 metro de ancho, no más de 3 metros de largo y 40 centímetros de profundidad. El piso debe construirse en cemento para aislar el cultivo del suelo y prevenir el ataque de plagas a la lombriz. Este debe tener una pendiente de 2 a 5% de inclinación para evitar que se inunde cuando se utiliza riego. La separación entre las cajas debe ser de 50 centímetros para darle accesibilidad y aprovechar al máximo el espacio.
Se hace necesario un tapanco para cubrir las camadas de pulpa de café y evitar el lavado de ésta y del mucílago por las lluvias, lo que generaría contaminación. El techo de la estructura proporciona sombra, mejora las condiciones para el trabajo de la lombriz y facilita el manejo de los materiales. Este debe construirse de 3 metros de altura utilizando materiales como planchas de zinc, cartón u otros. Conviene, además, cercar la estructura con tela metálica, alambre de ciclón o eslabonado para evitar la entrada de aves (gallinas, pájaros, etc.) y otros animales depredadores de la lombriz.
Sistema de Siembra
Se comienza depositando una capa inicial de 10 a 15 cms. del pie de cría. Si fuera necesario para completar esta altura se deposita pulpa descompuesta en el fondo de la caja y se coloca encima el pie de cría. De esta forma se asegura que si las condiciones del alimento no son las adecuadas la lombriz disponga de un medio donde refugiarse. Es conveniente tomar muestras del sustrato o pie para cría para conocer la cantidad de lombriz pura depositada inicialmente. Para ello se toman tres muestras de 900 gr. cada una en cada camada y se colocan a la luz sobre un plástico transparente hasta observar que las lombrices se concentran en el fondo. Luego se sacan las lombrices de cada muestra, se pesan y se calcula un promedio por 450 gr.. Como se conoce el peso total del sustrato, se multiplica por este valor para conocer el peso inicial de la lombriz pura.
 Luego de realizada la siembra se continúa la alimentación periódicamente. La rapidez con que se transforma la pulpa va a depender de la cantidad de lombrices. Si se desea acelerar el proceso la densidad de las lombrices debe ser alta (495 grs de lombriz pura por metro cuadrado). Esto corresponde aproximadamente a 2 25 K de lombriz comercial (mezcla de lombriz con sustrato).
La lombriz roja es un animal muy prolífico por lo que se aconseja no comenzar con la cantidad total de lombriz necesaria. Se prefiere multiplicarla en la propia finca. Ejemplo: Finca de 250 quintales de café pergamino seco al año necesitaría: Lombriz pura - 79 K de Lombriz comercial - 1 K Si el lombricultivo se comienza con un 20% de la cantidad total de lombriz necesaria (24 K de lombriz pura = 124 K de lombriz comercial) en dos años puede tener el tamaño necesario de lombricultivo para manejar toda la pulpa. La pulpa generada por una finca que produzca 250 quintales de café pergamino seco al año es aproximadamente de 500 quintales de pulpa fresca. Esta se puede manejar en un área efectiva de 25 m2 de lombricultivo, trabajando con una densidad de lombriz pura de 5 K por m2. Esto es, se puede manejar alrededor de una tonelada de pulpa por metro cuadrado por año. Manejo Como sustrato alimenticio se puede utilizar pulpa de café sola o mezclada con mucílago.
 En los lombricultivos alimentados con pulpa y mucílago y remojados con el agua del lavado del café, se observan incrementos mayores en el peso de las lombrices, las tasas de consumo y los rendimientos en la conversión de pulpa en lombricomposta que en aquellos que son alimentados con pulpa sola y remojados con agua limpia.
Para almacenar temporeramente el sustrato de alimentación de las lombrices y mantener la alimentación constante debe tenerse una fosa cubierta que permita la disponibilidad de pulpa en épocas fuera de la cosecha. Esta debe tener capacidad para almacenar el 30% de pulpa que se genera en el año.
Para alimentar el lombricultivo puede hacerse con pulpa que no esté caliente cada 7 a 9 días después del despulpado. Es preferible usar la pulpa que tiene mayor tiempo de almacenamiento en la fosa. En el sistema de alimentación se agregan capas delgadas de alimento de 3 a 6 cm para evitar el calentamiento del sustrato cuando se usa muy fresco. Esto facilita la aireación del cultivo, asegura la transformación del material y mantiene las lombrices alimentándose en la capa superior de la camada. Observaciones han demostrado que es posible estimular la reproducción utilizando un cambio de alimentación con otros residuos que haya en la finca. Estos pueden ser estiércol de diferentes animales o residuos de cosechas. El lombricultivo puede alimentarse una o dos veces por semana dependiendo de la densidad de lombrices y el tipo de alimento. Generalmente se hace una sola vez.
 La cantidad de alimento está relacionada directamente con el consumo por parte de la lombriz.
Si se considera que las lombrices consumen la mitad de su peso por día en camadas de 5 K de lombriz pura por metro cuadrado debe alimentarse con una cantidad de 17 a 20 K de pulpa aproximadamente.
 Se recomienda llevar registros de la alimentación y funcionamiento general del lombricultivo. Antes de llevar el alimento a las camadas debe remojarse si es necesario y dejar drenar el exceso. Las camadas deben remojarse para conservar la humedad. Este remojo puede hacerse con agua limpia o preferiblemente con aguas residuales del beneficiado. Dependiendo de las condiciones del ambiente y la profundidad de la camada el riego puede ser de 1 litro por metro cuadrado por día sin llegar a inundarlo.
Separación de la lombriz de la lombricomposta
Dependiendo de la velocidad de descomposición de la pulpa de café se puede separar la lombriz de la lombricomposta ya lista para usarse o venderse dos a tres veces por año. Cuando el sustrato ha alcanzado la altura máxima de la caja, se suspende la alimentación y el riego durante una semana. Esto obligará a las lombrices a consumir todo el material que no se ha transformado. Una semana después se extiende una malla plástica sobre la camada y se alimenta de nuevo. A la semana siguiente se retira la malla con la capa superior ha donde ha subido la lombriz. Dependiendo de la cantidad de lombrices, es posible que sea necesario repetir esta operación hasta por tres ocasiones.
Rendimiento y uso
Los rendimientos en la producción de lombricompuesto son de alrededor de 35 a 40% en base húmeda. Una finca de 250 quintales de café pergamino seco al año puede producir alrededor de 9 toneladas de lombricompuesto húmedo al año. El producto obtenido puede usarse como abono orgánico en viveros y en el establecimiento de plantaciones de café así como en huertos de hortalizas, ornamentales, frutales, etc.
Rentabilidad
Estudios preliminares demuestran la viabilidad económica de incluir el sistema de lombricultura para el manejo de subproductos en el beneficiado del café.


Referencia: Beneficio Ecológico del Café: Una Opción Rentable - Centro Nacional de Investigaciones del Café (CENICAFE), Chinchiná, Caldas, Colombia. 1997

martes, 11 de febrero de 2014

jueves, 6 de febrero de 2014

Los doce principios que rigen la permacultura

principiosde_lapermacultura
Principios de la permacultura:

El proceso de proveer las necesidades de la gente dentro de los limites ecológicos requiere una revolución cultural. En el actual contexto histórico resulta atractiva la idea de un simple conjunto de principios guiadores que tengan una aplicación amplia, incluso universal:

1.-Observar e interactuar 
2.-Capturar y almacenar energía  " recoge heno mientras brille el sol" .
3 .- Obtener un beneficio
4.- Aplicar la autoregulación y aceptar la retroalimentación.
5 .- Usar y valorar los servicios y recursos renovables. "deja que la naturaleza siga su curso" 
 6 .-  No producir residuos  "sin residuos no hay carencia" 
 7 .- Diseñar desde los modelos a los detalles "los árboles no dejan ver el bosque"  
 8.- Integrar más que segregar.
9.- Usar soluciones pequeñas y lentas "cuanto más alto, más dura la caida" o "lento pero seguro"
10.- Usar y valorar la diversidad. "no pongas todos los huevos en una canasta"
11.- Usar los bordes y valorar lo marginal. "no siempre pienses que estás en buen camino sólo porque hay muchas pisadas"
12.- Usar y responder creativamente al cambio. "la visión no es ver las cosas como son, sino como serán"


vía mundonuevo







martes, 4 de febrero de 2014

Teoría de la sucusión homeopática desde la física cuantica

El autor explica los procesos de dilución y sucusión en términos de la mecánica cuántica.
INTRODUCCIÓN
Este artículo está escrito con la intención de explicar la física cuántica del proceso de dinamización de un medicamento homeopático. , dado que aún no se ha probado científicamente que es correcta al someterse a la experimentación en una escala cuántica en laboratorios de investigación, se propone como una teoría en la actualidad.
Propongo que la clave para la comprensión de cómo funcionan los medicamentos homeopáticos es a través de la comprensión de la mecánica cuántica. Cuando se aplica la comprensión de la mecánica cuántica para el proceso de dinamización homeopática, es evidente cómo una medicina homeopática es capaz de ser cada vez más potente cuanto más se sucusione y se diluya. De particular importancia es la dinámica de los electrones dentro del estado cuántico. Con cada incremento en el tamaño orbital hay un aumento concomitante en la energía del átomo, lo que representa un aumento en el nivel de la potencia homeopática.
Dr. Samuel Hahnemann (1755-1843), el médico alemán que fundó la homeopatía, descubrió que para que un medicamento homeopático efectuara una cura se necesitaba ser cada vez más dinamizada o potentizada. Este aumento de la potencia tiene lugar no sólo a través del proceso de dilución en serie, sino también a través del proceso de sucusión serie. He llegado a comprender que es la dinámica de sucusión y dilución a escala cuántica, que son las llaves que abren la puerta al misterio de cómo funciona exactamente una medicina homeopática dentro de un organismo. Esta teoría de la física cuántica del proceso de dinamización se explicará ahora en detalle.
EXPOSICIÓN

El proceso de sucusión implica la sacudida de la sustancia homeopática contra una superficie dura al menos cien veces. Este acto de sucusión resulta en una adición de energía cinética a la solución homeopática. La energía cinética se relaciona con el grupo de simetría unitaria de SU (3) que se relaciona con el aspecto de la onda de un fotón.
En los electrones de estado cuántico SU (2) existe en una serie de configuraciones u orbitales. Estos orbitales son estrictamente estados pre-definidos que son capaces de alojar un número específico de subcapas que albergan un número específico de electrones. Cuanto mayor sea el tamaño del orbital, mayor es el número de electrones que pueden ser acomodados en que orbital.
El físico Niels Bohr en 1913 declaró en su segundo postulado de que "al cambiar un menor orbital en uno superior, el electrón debe absorber un cuanto de energía adecuado" . Propongo que este "quantum adecuada de energía" necesaria para desplazar un electrón a una órbita más alta puede ser proporcionada por el proceso de sucusión de un medicamento homeopático durante el proceso de dinamización. En otras palabras, el proceso de sucusión actúa para proporcionar el impulso necesario para cambiar los electrones de la sustancia homeopática a un orbital del electrón más grande (o más alto). De esta manera, la velocidad del movimiento oscilatorio de una sustancia (es decir, su aspecto de onda) se incrementa y esto resulta en un radio de Bohr más grande. Desde una perspectiva homeopática esto puede ser interpretado en el sentido de un aumento del nivel de potencia. Por lo tanto, es el caso que con cada sucusión y la dilución posterior (dilución se explicará en breve), el electrón salta a un orbital más alto. Es así como los medicamentos homeopáticos aumentan en potencia a través del tamaño del orbital electrónico cada vez más grandes o más largo radio de Bohr. Es por ello que no hay límite a la potencia que un medicamento homeopático, ya que el tamaño del orbital del electrón es por naturaleza infinita. por lo tanto:  "una potencia homeopática representa una configuración electrónica más alta, más alta será la potencia homeopática, mayor será el tamaño del electrón orbital y el más grande el tamaño del campo de información del orbital ".
Las configuraciones orbitales de electrones vienen en diferentes formas y tamaños que se describen por el número cuántico del momento angular orbital o l . Este número cuántico ( L ) describe el número de subcapas en el orbital y por lo tanto muestra el número total de electrones en cada orbital. Cada orbital tiene un número particular de subcapas con el aumento de número de electrones como se muestra en la tabla a continuación: [1]
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Figura 1 - Tabla de número de electrones en s, p, dyf orbitales
Aquí es un diagrama del modelo de Bohr del átomo que muestra el aumento del número de electrones con cada aumento de electrón orbital. [2]    propongo que es el aumento del número de electrones que se producen con cada número orbital mayor de electrones posterior que representa una mayor potencia de la medicina homeopática.
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Modelo de un átomo que muestra aumento del número de electrones con el número orbital más grande la figura de 2-Bohr
Aquí es otro diagrama del modelo de Bohr del átomo, que muestra cómo el nivel de energía (o número cuántico n ) aumenta con cada aumento de electrón orbital. [3]   Propongo que es el nivel de energía más alto o más largo radio de Bohr de un mayor electrón orbital que representa una mayor potencia de un medicamento homeopático. Es esta misma imagen de abajo que explica por qué no hay más poder o energía en la medicina homeopática con una potencia más alta, ya potencias más altas contener una mayor n número cuántico y por lo tanto tienen un estado de energía más alto. Cuanto mayor sea la potencia homeopática cuanto mayor sea el n número cuántico.

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Figura 3 - modelo de un átomo que muestran mayores niveles de energía con el número más alto orbital de Bohr
Como muestra el diagrama siguiente [4] , el límite del estado de partícula es el orbital 5f, momento en el que los orbitales electrónicos no están ocupados por ningún electrón en el estado fundamental, pero sólo existen en el estado de onda. Este es el orbital 5f que es el límite del estado de partículas o el límite de la materialidad, más allá del cual no existen estados de partículas materiales. Este es el punto del número de Avogadro o el punto en el que no existe ninguna partícula de la sustancia original en absoluto.Número de Avogadro es 6,023 x 10 23 y corresponde a potencias homeopáticas de 12C o 24X (1 parte en 10 24 ). Propongo que este es el punto del límite orbital 5f o de importancia relativa o el estado de las partículas. Es más allá de este orbital 5f (por ejemplo 6f, 7d, 7f, 6g, 7g, 6h, etc) que todavía existe la sustancia original, pero no en un estado fundamental. Propongo que existen medicamentos homeopáticos por encima del nivel de potencia 12C en los estados orbitales de electrones 5f arriba. Esto significa que los hay, pero no a un nivel material, sino que sólo existen en el estado de onda.
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Figura 4 - configuraciones electrónicas de suelo y los electrones en estado excitado
Propongo que es el estado de energía más alto de los medicamentos homeopáticos sobre el orbital 5f que les dan la capacidad de operar a una escala cuántica dentro de los organismos, ya que operan más allá del estado de la partícula. Propongo que esta es la razón por la cual los remedios homeopáticos son capaces de operar a un nivel energético, ya que no sólo existen en una dosis de material particulado o estatal, pero también tienen la capacidad de existir más allá del estado material del orbital 5f en el mayor números orbitales y mayores estados de energía (por ejemplo, 5g, 6f, 6g, 6h, 7d, 7f, 7g, 7h, 7i, etc.) De esta manera se puede explicar que los medicamentos homeopáticos operan no sólo en el estado de partículas, sino también en el estado de onda. Es la capacidad de los medicamentos homeopáticos para operar en el estado de onda (es decir, más allá de orbital 5f) que las hace con la capacidad de operar en más y más energía o estados de potencia más altos. Esta es la razón por la que los medicamentos homeopáticos de alta potencia (por ejemplo, 200 º C, 1M, 50M) son tan poderosas, ya que funcionan a niveles de energía muy altos o muy altos n estados cuánticos de números.

La física de sucusión de un medicamento homeopático es sólo la mitad de la historia del proceso de dinamización. La otra mitad se explica por la física de la dilución que ahora voy a discutir.
Teniendo en cuenta el hecho de que el proceso de sucusión proporciona el quantum de energía necesaria para un electrón para saltar a un orbital más alto, que tiene que ser implícitamente entiende que existe un orbital más alto en un campo de tamaño más grande o área de mayor tamaño. Cuanto mayor sea el electrón orbital mayor es el tamaño del orbital.
Propongo que es el proceso de dilución que proporciona el aumento del volumen espacial en el que un electrón orbital más grande puede ser alojado. La dilución de un medicamento homeopático succussed proporciona el espacio en el que pueden existir los orbitales electrónicos más grandes y mayor número de electrones. Una analogía de este procedimiento es de una pareja que vive en una casa de una habitación a punto de dar a luz a trillizos. Ellos simplemente no cabrían, u operar eficientemente bajo tales condiciones en una casa de un dormitorio. Para resolver el problema de alojamiento, cuando la pareja se mudó a una casa de cuatro dormitorios antes de que nazcan los trillizos, entonces todo el mundo es capaz de caber en el espacio y toda la familia puede funcionar de manera efectiva una vez que llegan a los trillizos. Del mismo modo, para que el tamaño de la órbita más grande que ser alojados o una mayor potencia de un medicamento homeopático de existir, es necesario que haya un aumento del volumen espacial creadas antes del proceso sucusión tiene lugar, donde más electrones tienen que ser alojados. Este aumento de volumen espacial es proporcionada por el proceso de dilución.
CONCLUSIÓN
Por lo tanto, se puede concluir que durante la dinamización de un medicamento homeopático no es un proceso secuencial de proporcionar por primera vez el espacio en el que pueden existir orbitales más grandes a través de la dilución y el próximo, donde se produce el número de electrones orbitales y aumento de tamaño durante el proceso de sucusión. El aumento del número de electrones que surgen como resultado del proceso de sucusión son capaces de estar alojados cómodamente en el volumen espacial más grande proporcionada por el proceso de dilución de antemano.
Propongo que se trata de las acciones duales de dilución y sucusión durante el proceso de dinamización homeopática que proporcionan el estado de partícula original (es decir, los electrones dentro de la sustancia original para ser diluido) para poder sostener más y más energía, ya que el electrón orbital más grande es asociada a un estado de energía más alto o más largo radio de Bohr.
Propongo, además, que es la capacidad de las sustancias homeopáticas de existir más allá del orbital 5f, (es decir, más allá del estado fundamental) que los hace con la capacidad de existir en estados orbitales cada vez más altos. Son estos estados orbitales más altos que dan una medicina homeopática la capacidad de ser cada vez más potente, con cada aumento en el nivel de energía o n número cuántico. Otra forma de expresar esto es decir que de alta potencia medicamentos homeopáticos tener un radio más largo Bohr y por lo tanto tienen la capacidad de mantener los niveles de energía más altos.
Yo reto a cualquier investigador científico para demostrar que estoy incorrecto en esta teoría de la mecánica cuántica de dinamización homeopática. Sin embargo, sé que la física cuántica de sucusión y dilución tal como se establece en el presente documento soportará la prueba del tiempo y espero con interés escuchar los resultados de la investigación experimental ética en esta teoría de la física cuántica de dinamización homeopática. Creo, sinceramente, que hasta el momento en la investigación científica refuta esta teoría a través de la evidencia experimental, que la medicina homeopática puede ser percibido como un método válido y científico de la medicina que tiene la capacidad de operar más allá de la materia o del estado orbital 5f.
La información anterior representa el descubrimiento esencial acerca de la mecánica cuántica de dinamización homeopática que se describe en el libro "Principia Unitas - Volumen VI - En la Mecánica Cuántica de la Homeopatía" - disponible en Amazon.com ya través de la página web www.principia.net.au . ISBN 978-0-9807766-5-2 =.
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Este artículo es un extracto del libro de Christina Munns - "Principia Unitas - Volumen VI - En la Mecánica Cuántica de la Homeopatía"

[1]http://chemwiki.ucdavis.edu/Physical_Chemistry/Quantum_Mechanics/Atomic_Theory/Electrons_in_Atoms/Electronic_Orbitals
[3] http://faculty.virginia.edu/consciousness/new_page_6.htm

Christina Munns es una homeópata australiana, investigadora independiente, una madre, secretaria, esposa y meditadora. Ella es la autora de una serie de seis libros llamados Principia Unitas. Escrito en un estilo fácil de entender, estos libros explican muchos de sus descubrimientos, incluyendo: los 4 fenómenos oscuros, la gravedad cuántica, la cosmología, la supersimetría cardiocéntrico y un modelo M-teoría unificada. Pensar "fuera de la plaza" le ha permitido hacer las conexiones entre la antigua sabiduría indígena y la ciencia moderna. Ella es un apasionado de la enseñanza de la comunidad científica y el público en general acerca de la Teoría del Campo Unificado y sus consecuencias para la humanidad. Puede encontrar más información en su www.principia.net.au sitio web.

lunes, 3 de febrero de 2014

Respuestas de las plantas a la sequía y a las deficiencias de fósforo

A continuación este trabajo detalla los efectos hormonales sobre la respuesta fisiológica al estrés causado por deficiencia de fósforo y sequía Uno de los factores mas limitantes en la producción agrícola es el estrés ambiental, mediado por el estrés biótico causado por patógenos y el estrés abiótico causado por sequía, deficiencias de nutrientes, vientos, falta de radiación, salinidad, problemas químicos del suelo, excesiva fertilización nitrogenada, inundaciones, granizo, etc. Hay numerosos reportes sobre caracterizaciones químicas y cambios cuantitativos de sustancias, en la planta, en función de la respuesta a los factores de estrés. Este trabajo destaca la participación de las fitohormonas en las respuestas a la sequía y la deficiencia de fósforo. Por ejemplo las fitohormonas Etileno y ABA (acido absicico) cumplen un rol importante en la planta para los procesos de adaptación a la sequía, ocasionando cambios morfológicos y químicos asegurando la supervivencia de la planta bajo condiciones limitantes de agua en el suelo. Por ejemplo el ABA produce cierre estomático, menor crecimiento de superficie foliar y aumento de desarrollo radicular. Además, Auxinas, etileno, y citoquininas participan de cambios morfológicos en función de deficiencias de fósforo, logrando un mayor volumen de exploración radicular, a través de mayor número de pelos radiculares. Además el AIA (auxina) aumenta los exudados radiculares, que participan en la movilización del fósforo del suelo.